Noticias Cómo construir una historia: masterclass de guion con Miguel Ángel Macarrón

Solicita información sobre nuestros estudios

Conoce las opciones que te da estudiar en el mayor campus de las artes en Madrid. ¡Te contestaremos lo antes posible!

Noticias Cómo construir una historia: masterclass de guion con Miguel Ángel Macarrón

Cómo construir una historia: masterclass de guion con Miguel Ángel Macarrón

febrero 9, 2026

Descubre cómo se construyen las historias cinematográficas desde dentro y cuáles son los pilares narrativos que sostienen un guion sólido en cine y series. En esta masterclass online, Miguel Ángel Macarrón analizará el planteamiento temático y estructural de Una batalla tras otra de Paul Thomas Anderson y desarrollará en directo el esqueleto narrativo de un largometraje original, mostrando el proceso real de creación de una historia. Tendrá lugar el próximo martes 17 de febrero en el aula 305 de la sede de la calle Recoletos 22. Puedes apuntarte aquí.

Si por el contrario prefieres asistir online, apúntate aquí y reserva tu plaza.

A continuación, te adelantamos un análisis del filme que ejemplifica el tipo de aproximación narrativa y estructural que se trabajará durante la sesión.


«Una batalla tras otra»: cómo vertebrar una trama trepidante como sátira sobre la pureza y el extremismo


Por Miguel Ángel Macarrón


Organizando el caos natural: la vida familiar como contienda belicista 

La última película de Paul Thomas Anderson presenta un relato ordenado sutilmente por ciertas jerarquías estructurales que, sin embargo, se revelan al espectador en forma de sucesos supuestamente aleatorios, cambios súbitos en el punto de vista de la historia e incluso alteraciones en tono y género.


Cuatro personajes para cuatro batallas

Casi a modo de capítulos de la novela de Thomas Pynchon que le sirve de inspiración, el filme establece diferentes protagonistas para cada una de las batallas que presenta. De esta manera, la película vertebra su relato pseudomelodramático sobre una familia disfuncional de cuatro miembros (madre/padre biológico/padre en efecto/hija), que sobrevive en cada individuo a partir del conocimiento o el desconocimiento de secretos con capacidad para destruirla. 


La revolución no será televisada porque llevaría dos rombos 

En 1970, Gil Scott-Heron proclamó, en uno de los versos de su célebre poema y canción satírica “The Revolution Will Not be Televised”, que “La Revolución no le dará sex appeal a tu boca”. Ciertamente, no parece que al personaje de Perfidia le apele este himno fundacional puesto que a ella el terrorismo revolucionario le lleva a la explosión sexual. 

En este sentido, el nacimiento de su hija Willa le provoca una depresión post parto que le lleva a la incapacidad para la conciliación con su espíritu contracultural: “ser madre no es sexy, la familia no es sexy, la familia (¿sabiendo ella además quién es el padre?) es el núcleo celular del capitalismo y yo lucho contra ello”. Primera crítica de la película al extremismo y a la pureza inflexibles e intolerantes. 


El coronel no tiene quien le anime

En una posición opuesta a la de Perfidia, aunque complementaria en cierto sentido, encontramos al coronel Lockjaw. Racista y supremacista hasta las trancas, el militar tiene un punto débil: su perdición sexual son las mujeres a las que odia por su raza. Su condición perversa le perfila como un traidor a la causa que venera al relacionarse con Perfidia y hará incompatible su pertenencia a las élites que exigen pureza en comportamiento y, por supuesto, descendencia.   


¿Teléfono negro? Salimos hacia el convento  

El filme se transforma en sátira cuando Bob lidera la trama. Los cambios de rasante genéricos y tonales nos ofrecen una perspectiva de los temas planteados a través del prisma de la comedia, aunque equilibrando el discurso de la película definitivamente. 

En este sentido, podemos certificar que Bob bebe y toma drogas, que su hija ejerce de madre con él y que su responsabilidad acerca de la protección de Willa frente al acecho supremacista es muy cuestionable; ni ha sido capaz de recordar las claves revolucionarias que le salvarían llegada la necesidad. Efectivamente, Bob es bobo. Sin embargo, apreciemos que esa bobería parece ser ensalzada por el discurso de la película como fuerza contraria a la pureza radical en las filosofías del resto de adultos de la familia y que les lleva al desastre. 

En este sentido, Bob es la revolución verdadera. Bob es bueno en su imperfección y a eso apela el relato: Bob es puro en su impureza. Bob pertenece a la raza opresora. Bob no es el padre biológico de Willa (ella le llama Bob)  pero es él quien pelea por ella incondicionalmente. Bob quiere salvar a Willa sin saber que no es su padre pero su padre biológico quiere matarla sabiendo que es su padre:  Willa no reconoce a Bob (no reconoce a su padre) al final de la película cuando le encañona con el rifle, tras la batalla final. 

Solicita información Visita TAI