La experiencia de los alumnos de 4º de Artes Escénicas e Interpretación Audiovisual de TAI en Conde Duque

En la Escuela Universitaria de Artes TAI, el concepto de actor creador no es un lema: es una práctica diaria, un eje pedagógico y una forma de entender el oficio. Durante cuatro años, los estudiantes aprenden a interpretar, sí, pero también a escribir, dirigir, producir, diseñar y sostener un proyecto escénico desde la primera intuición hasta el estreno. El resultado de ese recorrido se hace visible cada año en las Muestras Finales de 4º, donde los alumnos presentan sus proyectos de creación escénica y audiovisual en un espacio profesional de la ciudad de Madrid.



Este año, el Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque acogió nueve obras originales, creadas, dirigidas y producidas íntegramente por los estudiantes del Grado en Artes Escénicas e Interpretación Audiovisual.

La figura del actor creador implica asumir que el intérprete no es un ejecutor, sino un artista capaz de generar discurso. En TAI, este enfoque se traduce en:

  • Autonomía creativa: cada grupo concibe su obra desde cero.
  • Responsabilidad artística: dramaturgia, dirección, producción, comunicación, diseño… todo recae en el equipo.
  • Trabajo colaborativo: los proyectos se sostienen en la escucha, la negociación y la construcción colectiva.
  • Profesionalización real: estrenar en un espacio como Conde Duque exige rigor, planificación y excelencia.

El resultado es un aprendizaje que no solo forma intérpretes, sino creadores capaces de sostener una obra completa.


Las nueve obras estrenadas en Conde Duque

A lo largo de tres días —14, 18 y 19 de febrero— el público pudo sumergirse en propuestas que abordaron temas como la violencia estructural, la memoria, la identidad, la soledad contemporánea, el fin del mundo o la imposibilidad del amor. Cada pieza fue una declaración artística y un ejercicio de madurez creativa.

Las nueve obras:

  • Nos llamarán criadas
  • Área de personas perdidas
  • ROTAS
  • Una luz a través de un prisma
  • El coleccionista de recuerdos
  • Sueño con el fin del mundo
  • Amor (Im)posible
  • La hora de la estrella

La experiencia desde dentro: voces de los creadores

Nada refleja mejor el impacto de este proceso que las palabras de quienes lo vivieron. Dos de los grupos comparten aquí su experiencia.

Área de personas perdidas


“Tener la oportunidad de construir y bajar a tierra las ideas que más nos obsesionan es un grandísimo privilegio. Durante el proceso, hemos podido asentar todos los conocimientos que TAI nos ha brindado durante estos cuatro años de formación y nos ha permitido demostrarnos que estamos preparados para salir al mundo real con una mochila de recursos, ideas e ilusiones, y con la certeza de ser capaces de sacar adelante proyectos de calidad.

Creemos que Área de personas perdidas ha sido un proyecto ambicioso y complejo. Al tratarse de teatro del absurdo, hemos tenido que buscar la manera de volcar nuestra visión del mundo actual a través de la creación de imágenes y metáforas; creando personajes muy alejados de nosotros.

Como grupo, como compañeros y, sobre todo, como amigos, no podemos estar más orgullosos del resultado y nos sentimos privilegiados por haber tenido la oportunidad de presentarlo en un espacio tan fantástico como Conde Duque.”

El coleccionista de recuerdos


“Montar El Coleccionista de Recuerdos desde cero y estrenarlo en Conde Duque ha sido una experiencia profundamente desafiante y transformadora. Partimos de una página en blanco y construimos, escena a escena, un universo propio: personajes, vínculos, tiempos y espacios que fueron tomando forma a través del trabajo colectivo.”

El proceso implicó sostener decisiones, resolver imprevistos y asumir responsabilidades más allá de lo esperado, entendiendo que una obra no se construye solo desde la idea, sino desde el compromiso diario.

“Verla finalmente en escena, frente al público, fue la confirmación de todo ese recorrido y del esfuerzo que hizo posible que existiera.”

Las Muestras Finales en Conde Duque no son solo un escaparate: son un rito de paso. Los estudiantes de 4º se enfrentan por primera vez a un público real con una obra que han construido desde la raíz. Descubren sus fortalezas, sus límites, sus obsesiones y su voz artística.

Y, sobre todo, comprueban que están preparados.