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Blog Pintando con el Ipad: David Hockney en el Guggenheim Bilbao
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Pintando con el Ipad: David Hockney en el Guggenheim Bilbao

agosto 27, 2012
David Hockney 'Tala de Invierno'
Un museo con un edificio tan espectacular como el Guggenheim Bilbao, diseño de Frank Gehry que dio la vuelta al mundo y marcó un hito en el concepto de ‘edificios espectáculo’ y ‘marca de ciudad’, lo tiene a veces complicado para que la obra expuesta en el interior esté a la altura de la grandeza del espacio que lo exhibe; no siempre es fácil que el contenido está a la altura del continente.
El edificio de Frank Gehry se erige sobre la Ría del Nervión
Con la exposición dedicada al pintor británico David Hockney esto se consigue con creces, no solo luce imponente por si misma si no que sus obras, sobre todo las composiciones de lienzos de gran formato, adquieren una dimensión aún mayor dentro de un espacio como el diseñado por Gehry. El Guggenheim es todo gris plata gracias al titanio por fuera y, hasta el 30 de septiembre, una explosión de color por dentro gracias a las luminosas obras de Hockney.
'Puppy', la obra de Jeff Koons, custodia la entrada al museo
Hacemos para este artículo una selección de a la información más destacada que nos proporciona el comisariado de la muestra y añadimos una recomendación de las 5 obras a las que, bajo nuestro punto de vista, merece la pena dedicarles un mayor tiempo de observación y disfrute.  

‘David Hockney: Una visión más amplia’

‘David Hockney: Una visión más amplia’ es la exposición más extensa dedicada a los paisajes recientes de este artista, nacido en Bradford (Reino Unido) en 1937, que incluye vivos lienzos inspirados en el paisaje de East Yorkshire, numerosos creados expresamente para esta ocasión y muchos de ellos de una ambiciosa escala, que se exhiben junto a dibujos y películas. A través de una selección de obras que abarca cincuenta años de creación, estas nuevas piezas se sitúan en el contexto de la profunda investigación que Hockney desarrolla en torno al paisaje, un género que le fascina particularmente. El núcleo de la muestra lo componen obras nuevas que datan de 2005 cuando Hockney vuelve a la pequeña localidad costera de Bridlington, en East Yorkshire. La exposición revela la poderosa capacidad de expresión del artista en diferentes medios y su compromiso emocional con el paisaje de su juventud, donde se reflejan la sucesión de las estaciones, los ciclos de crecimiento o las variaciones de la luz, elementos que se convierten en objeto de un estudio continuo y diario por parte de Hockney. La exposición permite trazar la evolución de Hockney en el tratamiento del espacio partiendo de sus obras tempranas, a través de sus collages fotográficos de los años 80 y sus pinturas del Gran Cañón de finales de los noventa, hasta llegar a sus recientes creaciones sobre Yorkshire, muchas de ellas pintadas del natural. Este hilo temático evidencia hasta qué punto los paisajes del artista están imbuidos de su intensa y compleja curiosidad por el mundo visual y su deleite en las numerosas posibilidades que le brinda la creación de imágenes. Hockney siempre ha recurrido a las nuevas tecnologías; además de haber utilizado continuamente la cámara ha empleado iPhones y iPads como herramientas para la creación. Esta exposición incluye un espléndido conjunto de dibujos realizados con iPad, así como una serie de películas grabadas con diferentes cámaras que se exhiben en múltiples monitores para ofrecer al espectador una fascinante experiencia visual. La muestra también refleja la deuda de Hockney con el pasado, su amplio conocimiento y su investigación en torno a las obras y prácticas de los maestros antiguos, así como su insaciable entusiasmo por las nuevas tecnologías.  
Una de las pinturas de Hockney sobre el Gran Cañón
 

El artista de las mil técnicas pictóricas

David Hockney ha experimentado con numerosas técnicas a lo largo de su carrera. La exposición en el Guggenheim ofrece una visión más amplia de su proceso creativo, tratando aspectos como su empleo de la acuarela y el acrílico; sus diseños de escenografías para óperas; su uso de medios fotográficos y ópticos para representar la perspectiva; y su interés por las nuevas tecnologías, como el iPhone y el iPad. Destacamos de todas ellas, por su originalidad y a modo de ejemplo, sus escenografías y el uso del iPad.   Escenografías para la ópera… y como inspiración de su propia obra pictórica Un aspecto importante pero no demasiado conocido de la producción artística de David Hockney está ligado a sus escenografías. Su primer diseño lo realizó para la ópera El progreso del libertino (1951), de Igor Stravinsky, en 1975. A partir de entonces, el teatro se convierte en una gran influencia en su arte y en su concepción estética. En sus escenografías, Hockney emplea un gran abanico de técnicas, como grabado, collage y pintura, medios que también aplica directamente sobre los objetos tridimensionales. Con frecuencia, realiza maquetas, que al principio tienen reducidas dimensiones. Los colores brillantes, audaces, de estos trabajos, así como su gran dimensión, constituyen un anticipo de las pinturas de Yorkshire, que fueron realizadas algunos años más tarde y pueden verse también en la exposición. La llegada de la primavera en Woldgate, East Yorkshire, en 2011 (dos mil once), una obra formada por 52 partes, 51 dibujos realizados con iPad y un óleo sobre 32 lienzos, puede considerarse como un desarrollo de esa visión escénica, ya que esta inmensa obra también presenta cierta cualidad cinematográfica.   iPad, nueva tecnología al servicio del arte Hockney se ha mostrado siempre radical en su empleo de tecnologías poco frecuentes en la creación de arte, desde la cámara Polaroid, pasando por el fax, hasta llegar al iPhone en 2009, el iPad en 2010 y la tecnología DVR de alta definición más recientemente. En cierto modo, con el iPad se suple la necesidad de un cuaderno de apuntes. El pintor ha afirmado que le maravilla la inmediatez que permite esta herramienta, con la que puede registrar rápidamente los cambios de luz y de las condiciones atmosféricas de una escena. El artista emplea la aplicación del iPad denominada Brushes para trabajar del natural. En cierta manera, este modo de crear recuerda a la técnica pictórica de los impresionistas, que pintaban a “plein air” el mismo motivo, en un emplazamiento concreto, en distintos momentos del día y del año. El uso del iPad permite a Hockney producir dibujos de muy diferentes tamaños y abre un mundo lleno de nuevas posibilidades para el arte.  

Recomendamos. Las 5 obras de la expo que no te puedes perder:

  1. La llegada de la primavera en Woldgate, East Yorkshire, en 2011 (dos mil once) Bajo mi subjetivo punto de vista, la estrella de la exposición. Una espectacular pintura de grandes dimensiones, surgida por la unión de 32 lienzos. La obra resultante es una exaltación de color, una experiencia sublime el plantarse delante de ella e imaginar hacia dónde podría llevarte ese camino, casi propio de una escenografía de cuento mágico.   2. El Sermón de la  Montaña II Hockney se inspira en este cuadro clásico de Claudio de Lorena y lo reinterpreta una y otra vez, admirado por la fuerza representativa y casi escenográfica de los diferentes niveles de la pintura original. Una buena experiencia ir viendo cada uno de estos cuadros (incluyendo uno a gran formato formado por la unión de 50 lienzos)  todos formando parte de un todo pero cada uno de ellos con personalidad propia.   3. Las creaciones con Ipad Tienes que acercarte mucho al cuadro y observarlo detenidamente para descubrir que lo que estás viendp no es un óleo, si no una obra creada mediante una aplicación de iPad y posteriormente impresa. La técnica al servicio del arte y con grandes resultados, no desmereciendo a los oleos con los que comparte sala, al contrario, formando una serie con unidad estilística y dando una mayor riqueza a las posibilidades de la creación pictórica hoy en día.   4. La autopista de Pearblossom, 11–18 de abril de 1986 nº 1 Hace tiempo alguien me regaló una postal con una reproducción de este cuadro, ya entonces me llamó la atención el juego de perspectivas de una obra que parecía estar a caballo entre la pintura y la fotografía. Pero nada como tenerlo frente a ti, merece la pena detenerse y ver la obra bien de cerca para comprobar con detalle el collage de cientos de fotografías que componen esta imagen.   5. Películas Sus creaciones en vídeo, grabadas con diversas cámaras y proyectadas en diversos monitores que conforman un todo suponen una fascinante experiencia para el espectador. Desde los pasos coreográficos de unos bailarines hasta el diferente efecto de la luz sobre los paisajes naturales, las piezas se convierten también en un estilo de interesante ‘collage’ videográfico.   -Diego Rebollo. Twitter: @diego_rebollo   La Exposición está organizada por la Royal Academy of Arts, Londres, en colaboración con el Museo Guggenheim Bilbao y el Museum Ludwig, Colonia. Hasta el 30 de septiembre en el Guggenheim Bilbao. Para más información: http://hockney.guggenheim-bilbao.es/exposiciones/una-vision-mas-amplia/   David Hocneky. Biografía. Nacido en Bradford en 1937, David Hockney asistió a la Bradford School of Art antes de entrar en el Royal College of Art, donde permaneció entre 1959–1962. Entre sus condiscípulos se encontraban Peter Blake y R.B. Kitaj. La celebridad de Hockney le llegó mientras aún estudiaba, cuando su obra fue incluida en la exposición Young Contemporaries, que marcó el surgir del arte pop británico. A comienzos de los años sesenta visitó Los Ángeles y poco después se estableció en aquella ciudad. Con frecuencia se le asocia al sur de California y a las numerosas obras que produjo allí a lo largo de varias décadas. En 1991 David Hockney fue nombrado miembro de la Royal Academy.