Recomendaciones
Blog “Todos podemos ser acosados”, Julio Méndez, abogado
Blog “Todos podemos ser acosados”, Julio Méndez, abogado

“Todos podemos ser acosados”, Julio Méndez, abogado

julio 5, 2021

“Identificar el acoso” ha sido la segunda charla del CICLO ARTISTA+. Impartida por el abogado JULIO MÉNDEZ RUIZ y la psicóloga BELÉN RETUERTA, miembros de la Fundación en acción contra el acoso FUNACO, creada en 2003 y cuya función principal es divulgar para luchar contra el acoso, un compromiso que comparte con TAI.

El número de personas atendidas por este motivo se ha visto incrementado en los últimos años y también hemos detectado las enormes dificultades que tiene la víctima para saber que está sufriendo acoso”, ha explicado Julio Méndez, quien ha reconocido que “si no se conoce, no existe”.

«Si no se conoce, no existe»

En esta sesión, que se enmarca dentro de este ciclo de charlas, que TAI ha puesto en marcha para poner en valor EL PODER TRANSFORMADOR DE LAS ARTES EN LA SOCIEDAD, así como cualquier tipo de problemática social, emocional o identitaria que pueda influir en la evolución y formación de las/os artistas, se trataron los diferentes tipos de acoso.

ACOSO SEXUAL

Así, se ha hablado del acoso escolar, del acoso sexual, del ciberacoso, del acoso físico y del acoso laboral. Respecto al acoso sexual, el especialista ha indicado que “no es igualitario y que es unidireccional”.

Si no se recibe como un halago, es acoso. No tiene que ser una acción dañina, pero si para la persona no es un halago o agradable y es reiterado en el tiempo es acoso. Si la víctima no tiene esa sensación no es acoso, se necesita que la víctima ratifique el hecho. Lo que hay que hacer primero es proteger a la víctima y, luego, castigar al culpable”, ha especificado.

CIBERACOSO

En cuanto al ciberacoso, que es aquel que tiene lugar a través de los medios digitales, el experto indicó que, “vayas donde vayas te persigue, la víctima no puede escapar de él. Es el más difícil de combatir, ya que se hace daño desde el anonimato. Es novedoso. Es en el que más ayuda hace falta para combatirlo. Es difícil localizar a un acosador anónimo, pero es posible”. Méndez ha aclarado que en este tipo de acoso “no es suficiente con huir, sino que hay que intervenir”.

ACOSO FÍSICO

En lo relativo al acoso físico o stalking, que consiste en el envío de mensajes y llamadas a la víctima, esperarla en lugares que frecuenta, como la salida del trabajo, o perseguirla, el abogado ha especificado que “este tipo de acoso obliga a la víctima a cambiar sus conductas y es difícil de acreditar”, ha añadido.

ACOSO LABORAL

También hablaron sobre el acoso laboral, que según el experto, este tipo de acoso es bastante común. Se produce una violencia psicológica. “Son actitudes recurrentes y repetidas con el objetivo de provocar el bajo rendimiento de la persona. En España, la incidencia de este tipo de acoso es del 5-10%”, ha afirmado.

El bloqueo de la comunicación, la limitación a nivel contacto, los insultos, las humillaciones, el maltrato, la falta de tareas o la sobrecarga de trabajo y la desmotivación son algunas de las acciones a través de las cuales se produce el acoso, según ha explicado el abogado.

El acosador suele ser muy sibilino, muy inteligente para el acoso, no es algo que se vea claramente”, ha detallado. También ha aclarado que la diferencia entre el estrés laboral y el acoso es que “con el estrés la sintomatología desaparece al salir del foco y, sin embargo, con el acoso no, aunque no se esté en el entorno laboral”.

RASGOS COMUNES EN LOS DIFERENTES TIPOS DE ACOSO

La intencionalidad, la repetición y la duración en el tiempo son algunos rasgos en común que comparten los diferentes tipos de acoso”, ha manifestado el abogado, quien ha añadido que una situación puntual “no es constitutivo de acoso”.

La ansiedad, el temor, el aislamiento o el nerviosismo son algunas de las sintomatologías comunes en todas las víctimas de acoso, ha señalado. “Debido al desbordamiento, algunas víctimas, incluso, llegan al suicidio y hay otras que, en ocasiones, optan por un acto violento” ha expresado Méndez, quien ha afirmado que a toda persona mayor de edad se le exige que, “ante el conocimiento de una actividad delictiva, denuncie”.

«A toda persona mayor de edad se le exige que, ante el conocimiento de una actividad delictiva, denuncie» 

PERFIL DEL ACOSADOR

Belén Retuerta, por su parte, ha detallado cuáles es el perfil de acosador envidioso, narcisista, paranoide, carente de empatía, manipulador, aparentemente encantadores, carentes de culpa o vergüenza, fríos, desconfiados e inseguros (aunque aparenten seguridad). “Lo que le proyecta la víctima al acosador es envidia. El objetivo que tiene es desestabilizar y minar a la víctima y son conscientes de lo que hacen”, ha asegurado.

RASGOS DE LA VÍCTIMA

La psicóloga también ha hecho una relación acerca de los rasgos de la víctima: son altamente capacitadas para trabajar, sensibles, con vida plena personal, creativas, innovadoras, envidiables por ser capaces profesionalmente, esto es lo que despierta la envidia al acosador, refleja las carencias del otro, con don de gentes, profesional, defensores de la justicia, éticas y morales y honestas.

EFECTOS Y SINTOMATOLOGÍA

Los efectos y la sintomatología del acoso han sido otros de los temas que se abordaron en este encuentro, entre los que se enumeraron los siguientes: efectos psicosomáticos, cognitivos, trastornos de sueño, deterioro de la autoestima, síntomas físicos, hipervigilancia y llegan a pensar que no valen, que no pueden.

Según han apuntado los expertos, el estrés postraumático es otra de las consecuencias del acoso. La víctima vive un trauma, tiene recuerdos recurrentes, falta de atención y memoria, terror continuo de lo que le va a pasar, desesperanza, irritabilidad, incapacidad para disfrutar, insomnio e hipervigilancia. Las emociones que muestran las víctimas han sido también expuestas por la psicóloga: culpa, vergüenza, tristeza, miedo o ira.

El mecanismo de indefensión aprendida es otra de las consecuencias del acoso, es decir la víctima «aprende» a comportarse pasivamente con la sensación subjetiva de no tener la capacidad de hacer nada y que no responde, a pesar de que existen oportunidades reales de cambiar la situación aversiva, evitando las circunstancias desagradables o mediante la obtención de recompensas positivas. “Esto se debe al desgaste y al bloqueo que provoca el acoso en la víctima”, ha apuntado Retuerta.

¿CÓMO LUCHAR CONTRA EL ACOSO?

Hay que desactivar esas emociones y pensamientos en la víctima porque no ha hecho nada, solo proyecta las carencias del acosador”, ha sentenciado la especialista. “Desde fuera es muy difícil ayudar, solo se puede recomendar a la víctima que acuda a un profesional, sola es muy difícil que salga”, ha añadido.

El acoso abre heridas. Todos podemos ser acosados porque el motivo del acoso no es cómo somos, sino lo que representamos para el acosador. Otra cosa es cómo lo gestionamos. Con información se pueden tomar decisiones, hay que hacer un trabajo de aceptación y adaptación importante”, ha manifestado.

«Todos podemos ser acosados porque el motivo del acoso no es cómo somos, sino lo que representamos para el acosador»

Los protocolos, la prevención y la intervención son algunas de las estrategias para evitar el acoso ha apuntado Retuerta, quien ha añadido que el ejercicio y cultivar la autoestima para recuperar la confianza en uno mismo son otras de las estrategias que pueden ayudar. Información y formación esta es la respuesta con la que han concluido los expertos ante la pregunta ¿cómo luchar contra el acoso?